OBISPO DE PIEDRA

Según el el profesor Juan M. Perlacios Campos, historiador, se trata de una columna tallada en piedra de una altura de 1 metro con 80 cm aproximado, que termina en la cabeza de una persona con mitra episcopal y con la lengua hacia afuera. Esta efigie representa al XXV Obispo ayacuchano Santiago José Ophelan, quien había condenado al Subprefecto Jáuregui por su comportamiento inmoral, al haber mantenido relaciones amorosas con una monja del convento. En la época el pueblo de Huanta se dividió en dos bandos, unos que defendían al subprefecto y otros que condenaban a los amantes. Posteriormente cuando las aguas calmaron, un íntimo amigo del subprefecto, el señor Andrés Arias, con el afán de ridiculizar al Obispo, mandó tallar y colocar dicha efigie en la plaza principal. Actualmente dicho tallado pertenece al Patrimonio Histórico de la provincia de Huanta. La efigie tiene algunos deterioros como producto del clima y tiempo, sin embargo, esto no quita que dicha efigie se mantenga como una forma de expresión artística característica de la sociendad huantina, y también en especial de aquéllas que se transmiten por vía oral. La tradición en Huanta coincide así, en gran medida, con la cultura y el folclore o “sabiduría popular”.